miércoles, 18 de febrero de 2009

SEMANA CULTURAL: JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Biografía:

El 23 de Diciembre del año 1881 nace Juan Ramón, a las doce de la noche, en la calle de la Ribera nº2, de Moguer, Huelva.
La familia se instala en la casa de la calle Nueva en el año 1887, casa que hoy es su Museo.
Pasado el verano de 1896, Juan Ramón se traslada a Sevilla, para hacerse pintor y estudiar en la Universidad la carrera de Derecho.
El 13 de Abril de 1900 llega a Madrid, invitado por Francisco Villaespesa a través de una postal firmada también por Rubén Dario. A finales de Mayo, vuelve a Moguer, enfermo y hastiado del ambiente madrileño.
El 3 de Julio se produce la muerte repentina de su padre en Moguer. "... La muerte de mi padre inundó mi alma de una preocupación sombría; de pronto una noche sentí que me ahogaba y caía al suelo; ..."
Deprimido por la muerte de su padre, su familia lo lleva al sanatorio de enfermos mentales de Castell d'Andorte, en Le Bouscat, Burdeos. En Septiembre regresa a Madrid, al sanatorio del Rosario. En su habitación del sanatorio, organiza reuniones a las que asisten, entre otros, los hermanos Machado, Valle Inclán, Benavente.
En el año 1905 regresa a Moguer.
En el 1911 Juan Ramón decide vivir definitivamente en Madrid. Es allí, donde conoce dos años después a Zenobia Camprubí Aymar. La boda se celebraría en la Iglesia católica de St. Stephen, de Nueva York en el 1916. A raíz de este primer viaje a Norte América, se inicia una nueva etapa en la creación poética juanramoniana, caracterizada por la búsqueda de la desnudez en la poesía.
En el 1928 muere en Moguer la madre del poeta. Unos años después, Zenobia padece los primeros síntomas del tumor canceroso que acabará con su vida.
La Academia Española le invita, en el año 1935, a ocupar una vacante, cosa que el rehusa. Un año despúes el gobierno de la república facilita a Juan Ramón pasaporte diplomático como agregado cultural honorario de la embajada de España en Washington. El matrimonio abandona España, rumbo a Nueva York.
En el 1937 los jóvenes poetas cubanos reciben a Juan Ramón con entusiasmo y se agrupan en torno a él. Dos años después Zenobia y Juan Ramón abandonan La Habana y se trasladan a Nueva York. Poco después el poeta vuelve a sufrir otra fuerte crisis depresiva, que le obligará a permanecer hospitalizado ocho meses.
En 1950 el matrimonio llega a la isla de Puerto Rico. Un año más tarde, Zenobia es operada de cáncer de matriz.
El 25 de Octubre de 1956 la Academia sueca otorga a Juan Ramón Jiménez el Premio Nóbel de Literatura. En ese mismo año muere su mujer en la Clínica Mimiya, de Santurce. Juan Ramón se recluye en su casa, en la más absoluta oscuridad.
El 29 de Mayo de 1958 Juan Ramón Jiménez muere. Poco después los cuerpos de Zenobia y Juan Ramón son trasladados a España en cumplimiento de la última voluntad de sus tíos, y tras varios días de duelo y homenajes multitudinarios, reciben definitiva sepultura en el Cementerio de Jesús, de Moguer.

El 25 de Octubre de 1.956 la Academia Sueca, concedía el Premio Nóbel de Literatura de ese año a Juan Ramón Jiménez.

"Recomendamos a Jiménez para su consideración en este momento particular por su libro PLATERO Y YO, una obra cuyo verdadero significado no ha sido apreciado hasta fecha muy reciente. Hoy, más de cuarenta años después de su publicación, dicha obra se considera el mejor poema en prosa escrito jamás en lengua española y está considerada como una obra clásica por los críticos literarios de muchas naciones."

"PLATERO Y YO no es una obra extraordinaria sólo por su perfección literaria, sino también por la aproximación idealista del poeta en la concepción de su obra, en la que se muestra la comprensión y ternura más humana hacia los menos capaces y menos afortunados miembros de la creación, sean un hombre o un animal, un insecto o una hoja de hierba."

Así empieza la obra:

“Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: "¿Platero?", y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal...
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel...”

Nuestra Biblioteca recogió una interesante exposición con los trabajos realizados por el alumnado.
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2 comentarios:

pepa dijo...

Esta página ha quedado muy bonita.La exposición de las fotos me ha gustado mucho.Pepa

Yolanda Castro dijo...

!!!!!!!Muy bien Inma, preciosos los trabajos !!!!